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¿Qué es peor, el calzado muy abierto o demasiado cerrado? – Libertad Digital

ANA PÉREZ / ¿QUÉ ES PEOR? / QUO 2015-05-04

Demasiado abierto es peor. “Un calzado adecuado es aquel que se adapta al pie del usuario, protegiéndolo de riesgos tanto mecánicos como térmicos. En condiciones de temperatura y humedad elevadas, el calzado cerrado puede limitar la aireación del pie y la evaporación del sudor, lo que supone la aparición de rozaduras, hongos y mal olor. Por tanto, si se emplea calzado cerrado, debe ser de materiales transpirables, como la piel y los tejidos naturales”, asegura Clara Solves investigadora del Instituto de Biomecánica de Valencia.

“En verano, lo más habitual es emplear calzado abierto, pero ¡cuidado! Un calzado demasiado abierto, tipo chancla, no protege los dedos de los pies de posibles impactos y genera inestabilidad. Las chanclas pueden ser perjudiciales sobre todo para los niños, debido a su elevado nivel de actividad física, y para las personas mayores, propensas a tener problemas de inestabilidad. Su calzado abierto debe proporcionar protección de los dedos y adecuada sujeción en el talón y el empeine, para asegurar la estabilidad y la seguridad de niños y mayores”, concluye la investigadora.

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Que el zapato no duela al caminar |

Que el zapato no duela al caminar

Muchas mujeres quieren seguir usando tacos aunque a veces los pies se sientan doloridos o hinchados. Aquí, algunos consejos útiles para lucir unos lindos tacos sin sufrir dolor.

Zapatos que duelen.

1.- Mirar en el interior de los zapatos cuando los compres

Elige aquel calzado que sea cómodo y que tenga una suela muy suave, así te sentirás más cómoda y no te dolerán los pies.

2.- Observa cómo caminas

Este es un dato muy importante. Mira como apoyas tu pie en el suelo. Lo más importante es que primero debes apoyar el talón y luego el resto del pie al caminar.

3.- Realiza ejercicios para fortalecer tus pies

Intenta estirar los músculos de la pantorrilla. Para ello coloca tus pies en un escalón pero apoya sólo los dedos en el escalón dejando que la planta del pie quede en el aire por completo. Luego realiza pequeños ejercicios subiendo y bajando el pie. Sentirás que se estira toda la parte posterior de la pierna fortaleciendo los músculos del pie.

4.- Mueve los dedos

Con frecuencia los músculos de los dedos se atrofian y pierden movilidad. Esto hace que, al caminar con tacones, sientas que se te adormecen los pies.

Te recomiendo que este truco lo hagas al levantarte: Estira tus dedos al salir de la cama. Intenta separarlos con ayuda de tus manos. Luego trata de abrir y cerrar los dedos de los pies. Hazlo al menos por 10 minutos.

5.- Masajea tus pies

Es importante que seamos conscientes que el 75 por ciento del peso de nuestro cuerpo descansa en los pies. Así que nunca dejes de mimar a tus pies con unos buenos auto-masajes relajantes y un poco de crema durante 15 minutos al día.

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¿Qué calzado es el más adecuado durante el embarazo?

¿Qué calzado es el más adecuado durante el embarazo?

SE RECOMIENDA MEDIO TACÓN Y EVITAR EL CALZADO CON MUCHO TACÓN O PLANO

    El uso del calzado más recomendado durante la gestación va a depender de los cambios físicos y hormonales que se producen durante estos meses.

Según avanza el embarazo, se produce una ganancia de peso y un aumento de la curvatura lumbar (hiperlordosis lumbar). Estos dos hechos ocasionan un sobreesfuerzo en piernas y pies. Y a medida que aumenta el peso, disminuye paulatinamente el arco plantar. Otra razón para que esto ocurra: el tejido conectivo gana elasticidad durante la gestación gracias a ciertas hormonas.   Los cambios físicos que se producen durante la gestación van a producir un cambio en el eje de gravedad de la embarazada, lo que empeora su equilibrio. Por ello, son más frecuentes las caídas durante el periodo gestacional. Durante el primer trimestre de embarazo, cuando aún no se han producido la mayoría de las variantes anatómicas. La futura madre puede utilizar el calzado que empleaba antes de la concepción. Estas recomendaciones no valen para el segundo y tercer trimestre de gestación. A partir del segundo, se producen los cambios físicos antes mencionados: el aumento del volumen uterino y el peso materno. Es, a partir de este momento, cuando más cuidado debemos poner en la elección del calzado diario.  

Horma ancha y tacón bajo en el embarazo

 Se recomienda un calzado de horma ancha para aumentar así la base de apoyo. De esta forma, ganamos algo de estabilidad y favorecemos el equilibrio disminuido de la gestante. Además deben evitarse los tejidos sintéticos cuya elasticidad es más reducida. Son preferibles los tejidos naturales y semisintéticos con cierta flexibilidad que permitan adaptarse a la forma del pie. Si empleamos tejidos demasiado rígidos se favorecerá el desequilibrio ya que aparecerán zonas de compresión, pequeñas rozaduras y molestias que producen una alteración en la actitud de apoyo y favorecen las caídas.  El tacón recomendable durante el periodo gestacional no varía respecto a las recomendaciones para la población en general. La altura del tacón ideal para mantener una postura lo más ergonómica posible es de entre 2 y 4 centímetros. Esta es la altura más adecuada que requiere un menor tono muscular y ligamentoso para mantener la postura.  Pero ello no significa que en un momento puntual, por una celebración o evento, una mujer embarazada no pueda utilizar un tacón más alto. Por el contrario, el calzado que tiene un tacón más bajo de 2 centímetros o el calzado plano no son recomendables, ya que favorecen la elongación del tendón de Aquiles, la posibilidad de fascitis plantar y la inestabilidad. El zapato más recomendado es aquel zapato cómodo y que estabilice el pie. El empleo de sandalias con pequeñas zonas de sujección, o los zapatos abiertos pueden favorecer los tropiezos, que el calzado se mueva y, por lo tanto, producir caídas en la embarazada. Miriam de la Puente y Diana Cuenca GómezServicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico San Carlos (Madrid) 

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